"Un hipnótico retrato de
un hombre que en cualquier otra época quizás sería considerado un loco o un
inútil, pero en la era de Internet tiene la agilidad mental para transformar
una idea en un imperio" (The Hollywood Reporter)
Recuerdo que, cuando esta película salió, en 2010, tenía
ganas de ir a verla al cine. Pero, por diversas razones, no pude acabar
acudiendo a las salas a presenciar una de las obras maestras de uno de mis
directores predilectos, David Fincher, autor de otros largometrajes de
reconocida calidad como Se7en, El club de la lucha o El
curioso caso de Benjamin Button.
Reconozco que la tenía descargada en mi ordenador (o, si
este blog lo lee cualquier miembro de la SGAE, la había alquilado
religiosamente en mi videoclub de confianza...) desde hacía bastante tiempo.
Pero no la había visto hasta que nos fue encomendado el trabajo de verla,
elaborar un comentario a entregar y esta entrada de blog.
¡Cuánto tiempo perdido! Puedo calificarla como una verdadera
obra maestra, una sucesión de acontecimientos que se entrelazan entre sí y
narran la intrahistoria de uno de los fenómenos sociales más arraigados en la
estructura social actual, de una sociedad inmersa en la era de la información y
en la que, si no eres parte de una red social, tus relaciones con los demás se
ven deterioradas. El nuevo campo de juego de la interrelación humana es
Internet, y gran parte de culpa la tienen las redes sociales, de las cuales
Facebook es una de las pioneras a gran escala y líder en el sector.
Basada en el libro Multimillonarios por accidente, del
escritor Ben Mezrich, cuenta con la interpretación de Jesse Eisenberg en el
papel de Mark Zuckerberg, el fundador de Facebook, Andrew Garfield como Eduardo
Saverin, cofundador de Facebook, y Justin Timberlake en el rol de Sean Parker,
el co-creador de Napster y posteriormente primer presidente de Facebook.
El film nos presenta tres secuencias temporales: las dos
demandas a las que se enfrentó Mark Zuckerberg, la de los gemelos Winklevoss y
Divya Narendra y la de su exsocio Eduardo Saverin. Mediante estas reuniones
entre las dos partes litigiosas, se descubre la historia de cómo Facebook fue
creado, los inicios como una red social universitaria, su expansión por los
Estados Unidos, la introducción de Sean Parker en el organigrama de la
compañía, la pérdida de peso de Eduardo Saverin que se vio traducida en una
reducción de su participación de un 34% a un 0,03%...
Este largometraje muestra las dificultades que un
emprendedor tiene a lo largo de su carrera para llegar a construir un imperio,
la ausencia de juego limpio en el mundo empresarial y las dos caras de la
moneda: el éxito de Zuckerberg y Facebook y la derrota de los gemelos
Winklevoss y su HarvardConnection (posteriormente llamada ConnectU), que
también encuentra una metáfora en su derrota en las olimpiadas universitarias
celebradas en Londres contra el equipo holandés. El final muestra cómo Mark
Zuckerberg es obligado por sus abogados a cerrar un acuerdo con Eduardo Saverin
por el cual se restablecería su 7% de participación accionarial en la compañía
y el reconocimiento como cofundador de Facebook, a cambio de no llegar a un
juicio en el que los detalles sobre la creación de la red social jugarían en
contra de Mark Zuckerberg.

Espectacular pelicula que desarrolla el poder de las redes sociales.
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